Kalkar

19.08.2019

Siguiendo la carretera que va desde Wesel a Kleve nos encontramos con Kalkar una encantadora ciudad cuyo casco histórico ofrece una arquitectúra única y coloridas calles por las que parece no pasar el tiempo.

El casco antiguo conserva un sinfín de antiguos edificios que van desde la arquitectura medieval hasta los elegantes estilos del siglo XIX y principios del XX. En la plaza del mercado se encuentra el edificio del ayuntamiento de estilo gótico símbolo de la ciudad construido en 1446 y considerado uno de los ayuntamientos monumentales de Renania. La plaza ofrece terrazas donde disfrutar de un café o una tranquila comida rodeados de la histórica arquitectura de los edificios de alrededor. Detrás del ayuntamiento se encuentra otro icono de la arquitectura medieval, el museo de la ciudad.

Junto a la plaza del mercado, entre un grupo de viviendas y el cementerio, se encuentra la St. Nicolai kirche una majestuosa e impresionante iglesia gótica la cual comenzó a construirse en 1230. Su interior alberga varios altares tallados en madera durante la primera mitad del siglo XVI y un mobiliario original con siglos de historia.

A pocos metros de la plaza del mercado se encuentra la Iglesia Evangélica inaugurada en 1697 cuya torre fue coronada con una cúpula bulbosa en 1898.

Saliendo del casco antiguo en dirección a Hanselaer se encuentra el viejo molino de viento Kalkaer Mühle de 1770 construido con los restos de la antigua puerta de la muralla que allí se encontraba conocida como la Hanselaerer Tor. A finales del siglo XIX se añadieron el granero y la casa del molinero cuyo último habitante llamado Heinrich Rötten reemplazó alrededor de 1910 por una casa neogótica de dos pisos. El molino es el más alto del Bajo Rin con una altura de 27 metros.